Faro San Isidro
Allí, en el último gran faro del continente americano se alza la Cordillera Darwin como telón de fondo.
Tupido bosque nativo, travesía obligada de Caminantes en busca de aventuras.
Cruzando pequeños cursos de agua Los Caminantes atraviesan el bosque impenetrable. Al fin llegamos al faro San Isidro testigo del paso de innumerables barcos y embarcaciones desde hace 116 años.
Subimos la escalera rota con cuidado, y una panorámica vista del estrecho deleita nuestros ojos.
Paraje mágico capaz de cuidar a los jóvenes perdidos y a sus fieles compañeros escondiéndonos el secreto de
sobrevivencia mejor guardado.
