Hada Madrina

En un pequeño pueblo de Chiloé, rodeado de mar y misterio, vivían cuatro hermanas con sus hermanos en una familia muy pobre. La menor de ellas, Gabriela, tenía una madrina llamada Abigail, una mujer soltera que se dedicaba a la costura y tenía un corazón lleno de amor y generosidad.

Abigail había elegido a Gabriela como su ahijada de bautizo y la quería con todo su corazón. A pesar de la pobreza que rodeaba a la familia, Abigail siempre encontraba la manera de ayudar a Gabriela, ya fuera con monedas o con pequeños detalles que hacían su vida un poco más llevadera.

Un día, cuando Gabriela estaba vendiendo frutas y mariscos en el pueblo, Abigail la llamaba y le daba monedas que Gabriela guardaba con cariño. Pero en el pueblo, donde la pobreza y la superstición iban de la mano, muchos rumores de brujería circulaban. Si alguien se enfermaba o le pasaba algo, la familia culpaba a los vecinos y los acusaban de brujos. Gabriela se enojaba mucho cuando alguien hablaba mal de su madrina, porque sabía que Abigail era una persona buena y generosa.

Un día, las cuatro hermanas decidieron ir a mariscar por su cuenta, a pesar de que su madre les había advertido que el mar estaba bravo. Mientras caminaban hacia la playa, Gabriela vio a lo lejos a su madrina Abigail con dos baldes. Pero cuando miró de nuevo, era solo un perro con los baldes. Gabriela trató de tomarlo como una señal para que se retiraran, pero sus hermanas no la escucharon.

A pesar de lo extraño del incidente, Gabriela siempre sintió que su madrina estaba cerca de ella, protegiéndola. Y cuando alguien le preguntaba sobre Abigail, Gabriela sonreía y decía que su madrina era una buena persona, una especie de ángel que la había acompañado durante su niñez y adolescencia.

La historia de Gabriela y Abigail es un recordatorio de que el amor y la empatía pueden superar cualquier obstáculo. Abigail, una mujer soltera sin hijos propios, encontró en Gabriela una hija del corazón, y Gabriela encontró en Abigail una fuente de amor y apoyo incondicional.

Juntas, demostraron que la verdadera magia reside en el corazón de las personas buenas.

Imagen cortesía de https://www.facebook.com/lasenorachilota